sábado, septiembre 25, 2021

George Forss: el fotógrafo callejero neoyorquino que impresionó a EE.UU.

Alejandro Gil Rivero
Periodista de profesión, estudioso de la economía política clásica, capacitado para manejar una amplia gama de espacios que abarcan el mercado de valores, comercio internacional, criptomonedas y Blockchain. Para más detalles de mis publicaciones, contácteme en redes sociales.
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La reciente muerte de George Forss, el fotógrafo callejero de Nueva York, sacudió al mundo del arte. Con 80 años, el polémico artista pasó a otro plano debido a complicaciones relacionadas con su edad. Detrás de sí, deja una de las historias más llamativas y representativas de esa ciudad estadounidense.

Forss, durante la década de 1980, tomaba fotos en distintos lugares de Nueva York y las vendía a turistas por $5 dólares cada una. Pero su vida dio un importante giro cuando fue descubierto por otro fotógrafo de renombre. En 1980 David Duncan caminaba por el Grand Central Terminal, cuando se topó con el vendedor. Al ver sus trabajos fotográficos, quedó estupefacto.

Forss llamaba a Nueva York la Ciudad Esmeralda. En tanto, sus trabajos retrataban una ciudad «luminosa y majestuosa». Sus capturas del puente de Brooklyn o la Estatua de la Libertad, son un testimonio de ese trabajo que dejó impresionado al renombrado David Duncan.

George Forss pasó de fotógrafo callejero a adquirir reconocimiento nacional

En el momento en que Duncan se encontró con los trabajos del fotógrafo callejero George Forss en 1980, se decidió a hacerlo conocer. Para él, un talento de tal magnitud no podía perderse en las salas de recuerdos de algunos turistas que compraban esas fotos baratas.

Por ello, Duncan puso el mayor de los empeños en usar su propia influencia en el mundo del arte para promover a Forss. Así, sacó a la luz su libro fotográfico «Nueva York/Nueva York: obras maestras de un vendedor ambulante». El trabajo fue publicado en 1984 y, por ser Duncan ex fotógrafo de Life, su éxito estaba asegurado.

Desde ese entonces, Forss se convirtió en una sensación para propios y extraños del arte. La demanda de sus fotografías aumentó, así como el precio de las mismas y, con todo ello su prestigio de gran artista. «El asombro, la incredulidad, la emoción, la confusión y la admiración me mantuvieron cautivo. Eso mientras mis ojos recorrían la exhibición de impresiones del vendedor en una acera», escribió Duncan en la introducción.

Aunque algunos hechos posteriores disminuyeron el frenesí del fotógrafo callejero George Forss, su nombre quedó marcado para siempre. Incluso en la actualidad, relata el NYT, cuando alguien desea comprar una foto de la ciudad, pregunta si se trata de una Forss.

Una de las fotos más atractivas de George Forss, el fotógrafo callejero de Nueva York, fue la captura del Queen Elizabeth 2, pasando por las torres gemelas del World Trade Center. Fuente: NYT
Una de las fotos más atractivas de George Forss, el fotógrafo callejero de Nueva York, fue la captura del Queen Elizabeth 2, pasando por las torres gemelas del World Trade Center. Fuente: NYT

Al mismo nivel de las estrellas pop

La respetabilidad hacia la obra de Forss llegó a tal punto, que importantes personajes elogiaron sus trabajos. El legendario fotógrafo Ansel Adams exclamó no «haber visto fotografías de los últimos años tan fuertes y perceptivas».

Richard Shepard del diario The York Times, calificó a Forss como «maestro de las percepciones». Aseguró que su trabajo poseía una belleza y una fuerza para describir la ciudad que pocos, «si es que hay alguno, haya podido lograr».

El fotógrafo callejero George Forss, ahora aparecía en el programa «Today» y fue protagonista de un documental de la BBC de Londres. Gracias a esto y otras apariciones en exposiciones en importantes galerías, el artista inició una nueva vida. Durante una entrevista aseguró que «su vida se estaba desgastando en las calles».

Su origen humilde fue uno de los grandes alicientes que alimentó aún más su fama, ya que fue tomado como un ejemplo de superación. Forss nació en las zonas populares del Bronx y pasó gran parte de su niñez en orfanatos.

Ultima parte de su vida

Aunque su nombre nunca se borró de la memoria colectiva neoyorquina, su fama se disipó. A esto contribuyeron las creencias de Forss en visitas alienígenas que supuestamente recibía. Sus entrevistas se hacían cada vez más raras cuando orientaba los temas de discusión hacia esas civilizaciones superiores en las que creía firmemente.

El fotógrafo callejero George Forss, estaba convencido de que sus habilidades habían sido inoculadas en él por esos visitantes. Parte de su vida la dedicó a reunir pruebas de su creencia y a viajar para entrevistarse con personas de creencias parecidas.

Otro aspecto polémico de su vida, fue cuando recibió una oferta de contrato para fotografiar varias ciudades norteamericanas, comenzando por Cleveland. A esto se negó rotundamente con términos despectivos hacia la ciudad, con lo que perdió otra oportunidad de negocio.

El pasado 17 de julio, su cerebro y órganos vitales dejaron de funcionar. Aunque no fue una persona de trayectoria intachable, se puede afirmar que fue un artista realmente humano, con decenas de atributos y defectos.

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