jueves, junio 20, 2024

Ingresos y ganancias corporativas: el estado de la economía de EE.UU.

Alejandro Gil Rivero
Alejandro Gil Rivero
Alejandro es licenciado en comunicación social enfocado en las áreas de economía y finanzas.
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La burbuja del dinero fácil generó una alteración considerable en la relación entre ingresos y ganancias en Estados Unidos. Los efectos secundarios son cada vez más evidentes ahora con ingresos en posiciones de récord y ganancias en agudo retroceso. ¿Cuáles son las implicaciones de esto para el estado de la economía?

Durante 2020-22 se produjo una epidemia paralela a la del covid-19, la de la «greedflation». Se trata de un término para referirse a una situación de codicia extrema en medio de la subida de precios. Los costos se elevaron hasta límites escandalosos para generar grandes ganancias corporativas durante ese período.

Sin embargo, avanzado 2022, comenzó una corrección en las ganancias, aunque no en los ingresos. ¿Se trata de una señal clara de inflación o una vuelta a la normalidad luego de la fuerte oleada de greedflation? Lo que está claro es que esa tendencia bajista de las ganancias corporativas de las empresas más poderosas de EE.UU. se precipitó como consecuencia de las políticas monetarias apretadas de la Reserva Federal.

El impacto de los balances corporativos sobre la economía

El estado actual de la economía sugiere que los precios están retrocediendo significativamente. Sin embargo, la inflación todavía está en un nivel muy por encima del objetivo del 2% de la Fed. En teoría, los altos precios permiten que los márgenes se incrementen, pero las altas tasas de interés anulan esa posibilidad.

En consecuencia, la inflación alta permite que los ingresos corporativos no dejen de subir, pero no sucede lo mismo con las ganancias. Y esta situación se torna preocupante en medio de predicciones de una aguda recesión y de un apocalipsis en el sector inmobiliario.

Para el año 2021, las empresas del grupo Fortune 500 gozaron de ganancias de $1.84 billones de dólares, sobre una base de $16.1 billones en ingresos. Pero en 2022, pese a que los ingresos se dispararon hasta récords de $18.1 billones, las ganancias bajaron hasta $1.56 billones, lo que representa un retroceso de 15%. Aunque en 2023 el prospecto pinta a que va a mejorar gracias al ascenso de la IA, no todos están plenamente convencidos de ello.

Las compañías tecnológicas estuvieron a la cabeza de la corrección en el área de las ganancias corporativas. Esto fue resultado, en parte, del alto costo del endeudamiento y de la caída del comercio en línea tras el fin de los confinamientos. Con todo, las tecnológicas se mantuvieron a la cabeza de la lista de Fortune 500 en 2022.

En todo caso, el estado de la economía muestra que la caída de las ganancias podría ser una de las muchas señales de recesión.

Las ganancias caen en líneas generales

El desplome de las ganancias corporativas podría convertirse en una amenaza también para 2023, dependiendo de la continuidad del boom de la IA. Vale la pena mencionar que las empresas que protagonizaron esa tendencia no se limitan a las 500 poderosas que agrupa el citado portal especializado.

En el espectro amplio, es decir, de toda la economía, las ganancias corporativas (posteriores a impuestos) retrocedieron 12% desde el pico del segundo trimestre de 2022 al primer trimestre de 2023. Estas últimas cifras corresponden a datos de la Reserva Federal de San Luis.

Esta tendencia de retroceso de las ganancias parece compaginar con el enfriamiento del crecimiento económico. Para el cuarto tramo trimestral de 2022, el PIB estadounidense creció +2,6% y en el primer trimestre de 2023 se desaceleró hasta +1,3%. Este descenso del ritmo del crecimiento choca con el todavía fuerte estado del mercado laboral y la persistente inflación.

Los precios de los bienes y servicios parecen retroceder a un ritmo mucho más lento que el descenso del crecimiento económico. Con esto, se puede decir que el estado de la economía se encuentra en un nivel de alarma para los analistas.

La caída de las ganancias corporativas afecta el estado de la economía de Estados Unidos.
Durante la breve recesión de 2020, las ganancias corporativas cayeron hasta $1.82 billones. Luego, en el primer trimestre de 2022 tocaron el pico de $3.04b. Desde entonces han caído durante tres trimestres seguidos y se colocan en $2.66b en el primer trimestre de 2023. Fuente: Fed San Luis

«Sin motivos de preocupación»

Pero la tendencia de caída de ganancias a pesar del incremento de los ingresos no es motivo de susto para todos en Wall Street. Algunos economistas citados por Fortune creen que esta situación es solamente un asunto de flujos y reflujos naturales. Estos últimos serían parte del estado de los ciclos de la economía, los cuales no deben tomarse de manera alarmista, consideran.

«Hay un componente cíclico para las ganancias», expresó a propósito Brian Albrect, del Centro de Internacional de Derecho y Economía. Agregó que esto «es lo de siempre para la economía», refiriéndose a lo que se tiene como un incongruente entre ingresos y ganancias.

John Leer, de MorningConsult, coincide con este punto de vista. En ese sentido, dice que luego de la breve recesión de la pandemia en 2020, la demanda aumentó mientras la oferta fue incapaz de mantenerse. Tal escenario permitió a las corporaciones aumentar los márgenes.

«En 2020 y 2021 había empresas que decían: ‘estamos en un período de demanda elevada, la inflación es alta, es probable que suba, asegurémonos de establecer nuestros precios en consecuencia’. Y pudieron pasar todos estos costos elevados a los consumidores y a las empresas, lo que impulsó los márgenes», explica el especialista.

Ahora, con la inflación retrocediendo desde su mayor punto en cuatro décadas en junio de 2022 y la ralentización del crecimiento, apunta Leer, el estado de la economía cae en el período de «compresión del margen» del ciclo de los negocios.

El resultado esperado

De acuerdo al punto de vista de estos expertos, los mismos factores que hicieron subir las ganancias ahora se mueven para cambiar la tendencia. «Hay una demanda más débil, una inflación más lenta y menos capacidad para que las empresas transfieran los costos elevados a los consumidores», comentó Leer. Dice que el estado de la economía no se sale de los resultados esperados de una coyuntura como al de 2020-21.

Pero el bajón en el sector de las ganancias corporativas parece no haber tocado el fondo en 2022 a pesar del actual boom tecnológico. Al menos esto es lo que piensa el inversionista y financiador de cobertura, Stanley Druckenmiller. En una entrevista con Bloomberg, el multimillonario alertó que las ganancias estarían listas para retroceder de -20% a -30% en 2023.

Leer y Albrect consideran que las ganancias caerán efectivamente en 2023, aunque no coinciden con la fuerte magnitud que augura Druckenmiller. Están convencidos de que, para llegar a un desplome de esas características, se requiere una catástrofe provocada por las políticas monetarias de la Fed.

Todavía no existe la claridad de la llegada de una recesión que empeore el estado de la economía estadounidense. Aunque la tendencia de retroceso de las ganancias corporativas es marcada, existen otros indicadores que no convierten la recesión en una norma. Entre estos se cuenta una tasa de desempleo con bajos de más de medio siglo. A esto se suma que el PIB continúa creciendo y el mercado bursátil entró en tendencia alcista.

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