Uno de los patrones utilizados para verificar la ruta que lleva un valor determinado es la triple formación alcista y bajista. Al ser un patrón de continuación, contribuye con información prudente para determinar la permanencia de un movimiento de compras o de ventas.
Esta formación se caracteriza por mostrarnos un leve intento de cambio en una tendencia, el cual no logra consolidarse. En contraparte a esto, su aparición y confirmación denota a un mercado que rechaza la reversión y se apresura a continuar en la misma dirección.
¿Cómo se forma la estructura?
Considerándose un patrón de continuación, esta estructura posee velas que permiten corroborar la permanencia de una tendencia. Esto ocurre al momento de que los intentos por desviar el trayecto del mercado pierden fuerza y dan cabida a que se retome el rumbo original.
En el caso de la triple formación alcista y bajista, el tamaño de la formación puede variar, pero manteniendo rasgos característicos. Dicha formación inicia y termina con velas de cuerpos muy similares, donde la última de ellas rectifica el trayecto registrado antes de haber comenzado este patrón.
Las velas que forman este patrón varían en cantidad, pero se le dice «triple», ya que generalmente se consolida con 3 velas pequeñas ubicadas entre otras 2 de cuerpos más grandes. Estas velas de los extremos cierran iguales, ya sea en un alza o una baja.
A pesar de esta formación puede rectificar rápidamente una tendencia, también puede extenderse con más velas pequeñas.
Perspectiva del alza y la baja
Ubicándose dentro de un escenario alcista, este patrón busca dar continuidad al trayecto de crecimiento. Después de la primera vela, le siguen varias de diferentes tamaños, con una ruta diferente a la original.
Luego de que estas últimas no pudieran acabar con el alza, los compradores generan otra vela de cuerpo similar a la primera. En un ambiente favorable, el cierre de la triple formación alcista ocurre al mismo nivel que la primera vela, o queda un poco por encima.

Por otro lado, contrarrestando a la triple formación alcista y retrocediendo, la bajista corrige el camino poco sólido de intención de alza. Esta estructura hace que el control del mercado retorne a manos de los vendedores, permitiendo que la caída se extienda.
Al igual que la versión alcista, esta tiene 2 velas limitantes en los extremos, con cuerpos un poco más grandes que los internos. En este caso, los cierres de ambas son en rojo, considerando que la última quede en el mismo nivel que la primera o por debajo de ella.