Pasado un período de aparente estabilidad en el mercado, se ha registrado un desbalance que cambió severamente su rumbo. Frente al inicio de la segunda semana de agosto, el Oro se desplomó con notoriedad tras un fin de semana de incertidumbre.
Esta situación sucedió en un momento en el que los operadores se mostraban inseguros ante las posturas de la banca central estadounidense. Unos mejores resultados del empleo en Estados Unidos desatarían una ola de ventas que llevó al metal precioso hacia una caída de 7%.
Ante tal acontecimiento, varias estimaciones apuntan a un adelanto en las políticas monetarias que podrían aventajar el fortalecimiento del dólar frente a otros valores. A continuación te mostramos los detalles.
El ambiente de tensión
En la situación actual existe una tendencia hacia la baja proveniente de la preocupación entre los inversionistas. Este fin de semana se generó una avalancha de ventas con la que el Oro se desplomó, considerando la posibilidad de nuevos cambios en las políticas monetarias.
La Reserva Federal se habría mostrado con cierto interés por adelantar la restauración de sus políticas habituales después de observar los resultados de empleos de julio.
El presidente de la FED de Dallas, Robert Kaplan, habló al respecto del acontecimiento. Dio a conocer su postura positiva, estando de acuerdo con la intención de agilizar el cambio.
Con una cifra de nuevos empleos en 943.000, muy superior a los 870.000 esperados, el mercado se apresuró a salir del refugio del preciado metal. El Oro se desplomó mientras que el dólar estadounidense se posiciona en un nivel ventajoso.
Al mismo tiempo, otro metal de gran valoración, la Plata, cayó con una tendencia similar, representado cerca de un 7% de retroceso.
Desplóme repentino del valor
La caída del precio del metal se comenzaría a notar a partir del viernes pasado, día en el que se publicaron las cifras de empleo de julio. Con una disminución inicial, el mercado se mantendría a la expectativa de los movimientos repentinos venideros.
Una cosa llevó a la otra, pues el temor de los operadores desencadenó una sesión de salidas masivas del Oro.

Llegando a un piso por debajo de los $1.700, el Oro se desplomó muy rápidamente. Frente a este suceso, no todos se verían en aprietos, ya que algunos inversionistas aprovecharían la oportunidad para comprar el metal a precio de ganga.
Considerando dicho escenario, la cotización consiguió recuperarse con cierta rapidez a tempranas horas de este lunes, aunque no hasta los niveles superiores de hace días.
Desde un nivel rozando los $1,7K, el Oro pudo recuperarse modestamente hasta sobre los $1.740 (al momento de realizarse esta publicación). El ritmo que ha presentado el mercado durante la mañana de este lunes se observa con actividad, intentando mantener un soporte cerca del precio antes mencionado. Por otro lado, la tendencia general a la venta se mantiene vigente.