lunes, febrero 26, 2024

¡Thomas Jefferson y los bancos. Toda una premonición!

Jennys Leonett Figuera
Jennys Leonett Figuera
Venezolana, profesora universitaria. Bitcoiner y seguidora de la tecnología Blockchain.
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Al estar los bancos actualmente presentes en las conversaciones de todo tipo, en las redes sociales y en los medios de comunicación, viene a colación el curioso pensamiento de Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos de América entre 1801 y 1809. En realidad, Jefferson hace 221 años explicó bastante bien lo que está pasando con la crisis económica actual.

Específicamente, fue en 1802 cuando Thomas Jefferson afirmó que los bancos eran más peligrosos para nuestras libertades que ejércitos listos para el combate.

«Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate».

¿Por qué tantos bancos en Estados Unidos?

Todo comienza en los primeros años de creación de Estados Unidos, con una discusión entre Thomas Jefferson y Alexander Hamilton.

En ese tiempo, el primer banco de los Estados Unidos fue una institución bancaria establecida legalmente en 1791 por el Congreso de esa nación. Fue ideado por Alexander Hamilton para saldar las deudas que tenía el país desde la Guerra de Independencia.

Por cierto, su creación tuvo la oposición de Thomas Jefferson y se vio envuelto en un prolongado debate sobre su constitucionalidad entre los partidos Federalistas y Demócrata Republicano.

Particularmente, Alexander Hamilton, el primer Secretario del Tesoro bajo George Washington, buscó crear un Banco Nacional para los incipientes Estados Unidos. Basado en el banco nacional de Gran Bretaña, Hamilton quería que el gobierno desarrollara sucursales bancarias en las principales ciudades, una moneda uniforme y un lugar para que el gobierno federal depositara o tomara prestado dinero cuando fuera necesario.

Sin embargo, Thomas Jefferson creía que este banco nacional era inconstitucional. A diferencia de Hamilton, Jefferson pensaba que los estados deberían crear sus propios bancos. Y que un banco nacional favorecía injustamente a los empresarios adinerados de las zonas urbanas sobre los agricultores del campo. 

Independientemente de la oposición de Jefferson, finalmente se estableció un banco nacional. Seguido de un segundo banco nacional en 1816.

Ahora bien, ambos bancos perdieron sus estatutos debido a la oposición de tipo jeffersoniano. Lo que permitió que los bancos estatales proliferaran durante décadas sin competencia nacional.

«Si el pueblo americano, permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos privarán a la gente de toda posesión».

Se expande la cantidad

Seguidamente, el presidente Abraham Lincoln trajo de vuelta los bancos nacionales durante la Guerra Civil. Efectivamente, según cifras del Banco de la Reserva Federal de St. Louis, el número de bancos se multiplicó a medida que el país se expandía, llegando a más de 10.000 en 1900 y alcanzando un máximo de más de 30.000 en 1921.

Pero, la Gran Depresión acabó con muchos de ellos, aunque Estados Unidos todavía tenía más de 13.000 a mediados de la década de 1930 y se mantuvo cerca de ese nivel hasta finales de la década de 1980 y 1990, cuando una serie de crisis bancarias, la consolidación de la industria y la desregulación redujeron las cifras de nuevo.

De cualquier manera, el número de bancos estadounidenses se ha reducido en más de un 40 % desde 2008. Algunos argumentan que muchos de los bancos pequeños y regionales que aún existen eventualmente serán absorbidos o cerrarán mientras los gigantes continúan ejerciendo su poder.

Al respecto, el profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Fordham, Richard Squire, dijo: «El número de bancos seguirá disminuyendo».

Actualmente, según la FDIC, Estados Unidos cuenta con más de 4.100 bancos comerciales.

Para finalizar, hoy más de doscientos años después y con casi cien mil solicitudes de embargos en los juzgados, podemos decir que el tercer presidente de los Estados Unidos, sabía de qué hablaba. Deja tu opinión en la caja de comentarios.

Cierro con esta frase de Thomas Jefferson: «El hombre que no teme a las verdades, nada debe temer a las mentiras».

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